Inmigración: Cuando recurrir a las pruebas de paternidad
En ciertos casos, los
trámites de inmigración requieren la realización
de una prueba de filiación (o paternidad) por ADN
Como
bien lo sabe todo aquél que ha iniciado o se ha involucrado de
alguna manera en un trámite de migración, es necesario
proveer todo tipo de documentos oficiales para acreditar la identidad
de las personas que solicitan una visa o permiso de residencia o de
trabajo. En el caso de familias con hijos menores, suele ser suficiente
con los certificados de nacimiento debidamente legalizados por notario
o escribano público y los documentos, cédulas o cartas de
identidad personales. En algunos casos, sin embargo, esto se complica.
Muchas
veces no es posible para todos los miembros de una familia mudarse al
mismo tiempo. Lo más común es que uno de los adultos,
habitualmente el padre comience a trabajar en el país de destino
hasta que consiga establecerse. Si ha pasado mucho tiempo y la persona
ya ha conseguido el estado de residente permanente. Esta entonces
inicia un trámite de residencia por patrocinio para traer al
resto de su familia. Algunos agentes de inmigración ponen en
duda la veracidad de la solicitud y piden una prueba fehaciente del
vínculo entre el solicitante y su familia. En algunos casos la
documentación no es suficiente para convencer al funcionario de
inmigración con lo que se suele solicitar un estudio de ADN para
establecer la paternidad del solicitante y de su esposa sobre sus
hijos. Las pruebas hogareñas o caseras de
paternidad
no son útiles en estos casos ya que las embajadas y consulados
no suelen aceptar estos estudios como prueba. Se debe realizar una
prueba de paternidad de validez legal. La diferencia radica en la toma de muestra
de ADN.
La misma debe estar debidamente fiscalizada por lo que se debe realizar
en un centro sanitario autorizado por la embajada o consulado.
Además, si la persona está patrocinando a su esposa, el
consulado podrá requerir que ella también participe del
estudio de ADN para demostrar el vínculo.
Si bien la mayoría de los trámites de inmigración
pueden realizarse sin la intervención de abogados o gestores,
estos casos añaden complejidad al proceso, por lo que mucha
gente recurre a abogados de estudios jurídicos especializados en
temas de inmigración y visas para facilitar la tarea y
asegurarse de que el trámite finalice satisfactoriamente.
Es muy recomendable no
improvisar al momento de escoger un abogado de inmigración. El
interesado debe asegurarse de que se trate de un profesional honesto y
respetado, aún cuando el costo resulte algo mayor. Los
trámites de inmigración pueden resultar muy complejos por
lo que es importante que el abogado o estudio jurídico (o
bufete) conozca los detalles y tenga experiencia. Consulte con el
abogado o bufete y hágale saber si le han solicitado un examen
de ADN. No todos los abogados están familiarizados con los
análisis de paternidad.